Querido 2017; Me has hecho vivir momentos increíbles. He conocido personas que tenía ganas de conocer desde hace mucho tiempo. He visitado ciudades tan bonitas que me muero de ganas de volver a visitarlas. He hecho locuras. He reído. He llorado. He soñado. Has sido un buen año, pero podrías haber sido mejor. Al 2018, le pido que no traiga tantas malas rachas. Que sea un poco mejor, no necesito viajes, no necesito cosas innecesarias. Sólo ser feliz, sin problemas. Creo que tampoco pido tanto. Ah, y una cosa más. Este 2018 #NiUnaMás
Desayuné tus besos en amaneceres de verano, me envolví en tus brazos en tardes de invierno, y te echaré de menos en las noches de primavera. Probé el elixir y a la vez veneno de tus besos, sufrí el miedo a perderte cada noche, escuché las voces que me alejaban de ti con violencia, pero solo presté atención a las que me acercaban a ti y tu inocencia. Sufrí, amé, viví, lloré. No quise escuchar las advertencias, preferí quedarme con las experiencias. Nunca quise correr, ni separarme de tu lado, pues ahí encontré todo lo que había buscado.
Comentarios
Publicar un comentario